Naomi Watts recogió el Premio Donostia en el Festival de San Sebastián, siendo homenajeada por su trayectoria de más de 30 años. Se mostró agradecida de formar parte del 'cambio de relato' sobre las mujeres en la industria.
La actriz, al recibir el galardón, resaltó que 'las mujeres de mi edad necesitamos vernos reflejadas en las pantallas' y afirmó que los 50 años no significan el fin de sus oportunidades en el cine.
Watts dedicó el premio a David Lynch, quien le dio su gran oportunidad en 'Mulholland Drive', destacando que él 'cambió su vida' al creer en su talento tras años de rechazos.
En el evento, la actriz también presentó 'The Housewife', su nueva película donde interpreta a Hermine Braunsteiner, una guardia nazi, afirmando que el filme es importante en el contexto actual de escalada de odio.
La protagonista de 'The Housewife' justificó su elección del papel por su deseo de explorar narrativas complejas de personajes que 'pueden no parecer monstruos, pero así lo son'.
Pulso de la historia
Mide el ritmo al que nuevos medios comienzan a cubrir esta historia.